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selección de proyectos
[ejercicios, instalaciones, intervenciones, dispositivos, archivos, publicaciones]

PARAR-PASAR
Aquí el verbo
no ilustra: opera.
“PASAR” y “PARAR”
un par en tensión,
una pregunta insistente:
¿quién pasa y quién no,
quién es detenido, quién
decide, quién se mueve
y quién se detiene, quién
puede pasar y a quién se
le ordena parar?
trasladar dualidad
al territorio de lo material:
el texto estampado
sobre manta térmica,
un soporte asociado
a la emergencia, al auxilio,
a la supervivencia.
Ese gesto desplaza el lenguaje
fuera del plano abstracto
y lo devuelve al campo donde
se decide la vida: la movilidad,
el límite, el umbral.
En contextos de desplazamiento forzado,
el material nunca
es neutro.
La manta térmica —diseñada para proteger
del frío/calor, para envolver
un cuerpo expuesto—
se convierte en superficie
de lectura y, al mismo tiempo, en evidencia:
toda señalética es política cuando regula el tránsito
de los cuerpos.
La gráfica se vuelve
un campo de decisiones
y una forma de violencia
silenciosa: no la del golpe, sino la de la norma,
la espera, el control,
la autorización.
no ilustra: opera.
“PASAR” y “PARAR”
un par en tensión,
una pregunta insistente:
¿quién pasa y quién no,
quién es detenido, quién
decide, quién se mueve
y quién se detiene, quién
puede pasar y a quién se
le ordena parar?
trasladar dualidad
al territorio de lo material:
el texto estampado
sobre manta térmica,
un soporte asociado
a la emergencia, al auxilio,
a la supervivencia.
Ese gesto desplaza el lenguaje
fuera del plano abstracto
y lo devuelve al campo donde
se decide la vida: la movilidad,
el límite, el umbral.
En contextos de desplazamiento forzado,
el material nunca
es neutro.
La manta térmica —diseñada para proteger
del frío/calor, para envolver
un cuerpo expuesto—
se convierte en superficie
de lectura y, al mismo tiempo, en evidencia:
toda señalética es política cuando regula el tránsito
de los cuerpos.
La gráfica se vuelve
un campo de decisiones
y una forma de violencia
silenciosa: no la del golpe, sino la de la norma,
la espera, el control,
la autorización.

El ejercicio no se agota en lo geopolítico. PASAR/PARAR también habla de ritmos íntimos: el impulso y la pausa, el deseo y la interrupción, la insistencia y el cuidado. El oxímoron no resuelve: sostiene. Y en esa suspensión —tan simple como dos verbos enfrentados— la obra abre una zona de escucha: el momento en que avanzar no es libertad y detenerse no es descanso, sino un modo de existir dentro de una coreografía impuesta.
En este dispositivo, el lenguaje no “nombra” la frontera: la produce, la ensaya, la expone. Y al hacerlo, revela que lo que llamamos paso o detención no es un hecho natural, sino una construcción material y simbólica que organiza la experiencia contemporánea del mundo.
curaduría Alex Brahim
@irllull
@museonorteoficial
@bienalsurarte
@funelpilar
@juntosaparte
En este dispositivo, el lenguaje no “nombra” la frontera: la produce, la ensaya, la expone. Y al hacerlo, revela que lo que llamamos paso o detención no es un hecho natural, sino una construcción material y simbólica que organiza la experiencia contemporánea del mundo.
curaduría Alex Brahim
@irllull
@museonorteoficial
@bienalsurarte
@funelpilar
@juntosaparte

la casa a la intemperie (Oasis 33/34)
Libro-mural
924 hojas carta de papel natural dobladas + Impresión Inkjet
Medidas variables
2025
Imagen cortesía del archivo Juan Felipe Ocampo
924 hojas carta de papel natural dobladas + Impresión Inkjet
Medidas variables
2025
Imagen cortesía del archivo Juan Felipe Ocampo

la casa a la intemperie (Oasis 33/34) funciona como umbral del recorrido expositivo. Un libro-mural en fachada que pone en primer plano el tránsito y la hospitalidad precaria en la ruta Cúcuta–Bucaramanga. La imagen proviene de Oasis 33/34, proyecto artístico y de hospitalidad concebido por el artista santandereano Juan Felipe Ocampo para ofrecer cobijo temporal a personas en camino. En 2019, Ocampo y Teresa Mulet se conocieron en Bucaramanga durante el proyecto entre-ríos, justo antes del paso de la artista por Cúcuta y del inicio de su trayectoria con JUNTOS APARTE.

la casa a la intemperie (Oasis 33/34)
Dispuesta al aire libre, la obra asume las condiciones del entorno como parte de su propio pulso. El papel reacciona al viento, la humedad modifica su textura y la lluvia puede escurrir la tinta. Esa exposición define su sentido de intemperie, una imagen viva que comparte la fragilidad de aquello que busca cobijo. El conjunto condensa la paradoja de albergar lo que pasa y sostener lo que no puede quedarse, a la vez que activa los ejes de archivo y serialidad que recorren la exposición: una imagen documental reconstruida con 924 fragmentos materiales y dispuesta como memoria en tránsito.

dos siluetas
dos cadaveres
Dos siluetas — dos cadáveres
Instalación
Bandera en sublimación sobre lona fría,
asta en tubo de hierro, anclajes metálicos y bidón de petróleo
Bandera, 2 x 1.4 m. Asta, 6 m.
2021
Pieza comisionada para la Reunión Artística Grancolombiana,
homenaje a Antonio Caro y cierre de su trilogía La Gran Colombia,
en el marco de JUNTOS APARTE 2021 y el Bicentenario
de la Constitución de Cúcuta.
Instalación
Bandera en sublimación sobre lona fría,
asta en tubo de hierro, anclajes metálicos y bidón de petróleo
Bandera, 2 x 1.4 m. Asta, 6 m.
2021
Pieza comisionada para la Reunión Artística Grancolombiana,
homenaje a Antonio Caro y cierre de su trilogía La Gran Colombia,
en el marco de JUNTOS APARTE 2021 y el Bicentenario
de la Constitución de Cúcuta.

dos siluetas
dos cadaveres
las fronteras matan
sujeto y territorio
trazados bajo utopías
restos de una ficción
límites cartográficos
fronteras controladas
ideologías
engaño colectivo
mentiras concordadas
ocultar los hechos
olvido generalizado
desenlace común no soñado:
exilio encierro destierro
desaparecidos migración
exclusión violencia
muerte
… y en este gesto de alzar una bandera
una voz tremola
el dolor que se traza en el aire
al levantar un cadáver
sujeto y territorio
trazados bajo utopías
restos de una ficción
límites cartográficos
fronteras controladas
ideologías
engaño colectivo
mentiras concordadas
ocultar los hechos
olvido generalizado
desenlace común no soñado:
exilio encierro destierro
desaparecidos migración
exclusión violencia
muerte
… y en este gesto de alzar una bandera
una voz tremola
el dolor que se traza en el aire
al levantar un cadáver

bochinche, bochinche, bochinche y más bochinche.
A propósito del VI Congreso de la Lengua (Panamá, 2014), el diario El País de España concibió un tributo al castellano hablado en América Latina, en el cual escritores de cada nación hispanohablante del “Nuevo Mundo” escogieron una palabra que describiera a su país. Por Venezuela, el poeta Rafael Cadenas propuso“BOCHINCHE”. La palabra proviene de una voz americana de la que los lingüistas tienen noticias desde principios del siglo XIX, gracias a la anécdota histórica de la caída de la Primera República, según la cual Francisco de Miranda, al ser apresado en La Guaira, exclamó: “Bochinche, bochinche, esta gente no es capaz sino de bochinche”. Aquí, sin embargo, la palabra deja de ser cita o diagnóstico y se convierte en materia visual. En esta instalación, “BOCHINCHE” no funciona como etiqueta: funciona como pulso. Se repite, se desplaza, se superpone, insiste. Como si el lenguaje no pudiera mantenerse quieto. Como si la
identidad no pudiera fijarse en un solo signo.
identidad no pudiera fijarse en un solo signo.

“BOCHINCHE” no separa, enlaza. Es un término que la frontera reconoce como propio y que nombra una energía colectiva —algarabía, protesta, celebración— que desborda el control. Su fuerza está en que no describe un hecho aislado, sino un modo de estar juntos: una vibración social donde lo común se expresa también como exceso, ruido, mezcla, contagio. La disposición en grilla con variaciones introduce una lectura donde caos y orden conviven como parte de una misma cultura común. La retícula contiene y a la vez deja escapar: ordena sin domesticar del todo. En ese vaivén, la obra transforma el símbolo patrio en archivo vivo, y el archivo en escena: no como monumento, sino como lenguaje en movimiento. En este dispositivo, el lenguaje no “nombra” la frontera: la produce, la ensaya, la expone. Y al hacerlo, revela que lo que llamamos paso o detención no es un hecho natural, sino una construcción material y simbólica que organiza la experiencia contemporánea del mundo.

campos de control
Esta fragmentación del signo y del espacio alcanza una dimensión envolvente en Campo de Control, instalación penetrable que transforma la movilidad en una experiencia inmersiva. A través de un sistema de texturas, transparencias y proyecciones de textos fragmentados, la pieza envuelve al visitante en un tránsito interrumpido por capas superpuestas de información visual y superficies translúcidas, situándolo en la misma lógica de regulación y vigilancia que la obra problematiza.

campos de control
Campo de control propone un cuerpo intruso que condiciona el espacio, un penetrable que obliga a habitar los bordes de la transparencia del plástico y a negociar la mirada con proyecciones ondulantes de oxímoron*. El cartel,
con un inventario textual de los campos de sentido que parcelan y rigen la vida, fija en plano aquello que cuerpo y sujeto experimentan —consciente o inconscientemente— en sociedad. Es un ensayo espacial, una arquitectura transitable de la visión que invita, desde lo simbólico, a pensar cómo se lee una política de control; capas, interferencias, pasajes, sombras, luces, instrucciones, riesgos.
con un inventario textual de los campos de sentido que parcelan y rigen la vida, fija en plano aquello que cuerpo y sujeto experimentan —consciente o inconscientemente— en sociedad. Es un ensayo espacial, una arquitectura transitable de la visión que invita, desde lo simbólico, a pensar cómo se lee una política de control; capas, interferencias, pasajes, sombras, luces, instrucciones, riesgos.

Vacío-latente: biblioteca-archivo-ruina
Fundació Joan Brossa, 2025
LLEIXES I MOMIES
vacío - latente
Lectura para una
[biblioteca-ruina]
serie libro-mural
cartografía del gesto
preformance-de-una-página-impresa.
Pliegue I. Biblioteca / ruina / respiración
Una biblioteca que permanece vacía
es la señal de un mundo que ha perdido lo tangible.
El libro, antes cuerpo de conocimiento,
ahora se disuelve en pantallas,
en memorias de nube,
en la ilusión de la accesibilidad total.
Pero aquí, en esta sala blanca,
la biblioteca late.
Vacía, pero viva.
Como un pulmón en pausa.
Vacío latente:
un espacio que contiene la posibilidad del gesto,
del aire que aún no se ha exhalado.
(Bachelard diría que las casas respiran.
Esta biblioteca respira en silencio,
esperando una nueva forma de habitar).
Lectura para una
[biblioteca-ruina]
serie libro-mural
cartografía del gesto
preformance-de-una-página-impresa.
Pliegue I. Biblioteca / ruina / respiración
Una biblioteca que permanece vacía
es la señal de un mundo que ha perdido lo tangible.
El libro, antes cuerpo de conocimiento,
ahora se disuelve en pantallas,
en memorias de nube,
en la ilusión de la accesibilidad total.
Pero aquí, en esta sala blanca,
la biblioteca late.
Vacía, pero viva.
Como un pulmón en pausa.
Vacío latente:
un espacio que contiene la posibilidad del gesto,
del aire que aún no se ha exhalado.
(Bachelard diría que las casas respiran.
Esta biblioteca respira en silencio,
esperando una nueva forma de habitar).

Pliegue II. El gesto de mover lo fijo
Aquí no hay libros que se leen:
hay páginas que se mueven.
Lo único que queda es moverla,
sacudirla,
alterar su quietud.
Lo que estaba arriba
ya no está arriba.
Lo que estaba abajo
ya no pertenece al suelo.
El orden se fragmenta,
y en ese desplazamiento
aparece una poética del espacio.
(És mou el que estava fix.
El gest és l’acte de tornar a sentir amb les mans.)
No se trata de reproducir,
sino de reactivar.
De permitir que el archivo
se desborde en acción.
Aquí no hay libros que se leen:
hay páginas que se mueven.
Lo único que queda es moverla,
sacudirla,
alterar su quietud.
Lo que estaba arriba
ya no está arriba.
Lo que estaba abajo
ya no pertenece al suelo.
El orden se fragmenta,
y en ese desplazamiento
aparece una poética del espacio.
(És mou el que estava fix.
El gest és l’acte de tornar a sentir amb les mans.)
No se trata de reproducir,
sino de reactivar.
De permitir que el archivo
se desborde en acción.

Pliegue III. El ejercicio: un performance de la imagen impresa
El ejercicio es simple y radical:
una fotografía de la biblioteca,
un archivo que parecía definitivo.
Se amplía, se explota,
se imprime en fragmentos.
Cada fragmento conserva un marco,
como si las instituciones
aún quisieran contenerlo todo.
Pero aquí, el marco no encierra,
se convierte en frontera móvil.
No hay intención de calco ni de copia:
se reproduce para poder moverlo.
Y no se encuaderna.
Porque el conocimiento,
como la memoria,
ya no cabe entre tapas.
El ejercicio es simple y radical:
una fotografía de la biblioteca,
un archivo que parecía definitivo.
Se amplía, se explota,
se imprime en fragmentos.
Cada fragmento conserva un marco,
como si las instituciones
aún quisieran contenerlo todo.
Pero aquí, el marco no encierra,
se convierte en frontera móvil.
No hay intención de calco ni de copia:
se reproduce para poder moverlo.
Y no se encuaderna.
Porque el conocimiento,
como la memoria,
ya no cabe entre tapas.

Pliegue IV. Biblioteca de La Seca / Brossa
Antes, esta biblioteca era un depósito de voces.
Parte de La Seca,
la antigua casa de la moneda de Barcelona,
que más tarde acogió el pensamiento lúdico y radical
de Joan Brossa —
el poeta que quiso hacer del lenguaje un cuerpo.
Hoy, el lugar es fundación,
centro de artes libres,
pero conserva esa doble respiración:
lo institucional y lo invisible.
Una biblioteca vacía
en el corazón de una ciudad
que se llena de pantallas.
Una ruina activa.
Una memoria que se niega a ser museo.
(Benjamin diría:
cada fragmento es un punto de fuga hacia lo posible).
Pliegue V. Archivo vivo / cuerpo editorial
El archivo no es un conjunto de documentos,
sino una coreografía de gestos.
El papel se dobla,
se pliega,
se abre,
se ofrece.
El cuerpo del libro se vuelve múltiple:
tomo 1, tomo 2,
arriba y abajo,
respiración doble.
Cada hoja es una coordenada
de una biblioteca imaginaria.
Cada número,
una pulsación en el tiempo.
El muro respira.
El gesto imprime.
La ruina se convierte en mapa.
Antes, esta biblioteca era un depósito de voces.
Parte de La Seca,
la antigua casa de la moneda de Barcelona,
que más tarde acogió el pensamiento lúdico y radical
de Joan Brossa —
el poeta que quiso hacer del lenguaje un cuerpo.
Hoy, el lugar es fundación,
centro de artes libres,
pero conserva esa doble respiración:
lo institucional y lo invisible.
Una biblioteca vacía
en el corazón de una ciudad
que se llena de pantallas.
Una ruina activa.
Una memoria que se niega a ser museo.
(Benjamin diría:
cada fragmento es un punto de fuga hacia lo posible).
Pliegue V. Archivo vivo / cuerpo editorial
El archivo no es un conjunto de documentos,
sino una coreografía de gestos.
El papel se dobla,
se pliega,
se abre,
se ofrece.
El cuerpo del libro se vuelve múltiple:
tomo 1, tomo 2,
arriba y abajo,
respiración doble.
Cada hoja es una coordenada
de una biblioteca imaginaria.
Cada número,
una pulsación en el tiempo.
El muro respira.
El gesto imprime.
La ruina se convierte en mapa.

Pliegue VI. Lo visible y lo latente
El vacío no es ausencia.
Es presencia suspendida.
Lo latente es lo que aún no se ha dicho,
pero puede decirse.
(Glissant: “La opacidad es el derecho a no ser reducido”).
Lo visible se desborda,
y el gesto se convierte en lengua.
La biblioteca no contiene,
sino que libera.
Pliegue VII. Desplazamiento
En este muro, cada fragmento
lleva el eco de un desplazamiento mayor.
De un exilio,
de una frontera interior.
Los pliegos, alineados,
guardan la memoria de las manos que los tocaron.
Hay algo de temblor,
algo de respiración contenida.
El gesto de montar el mural
es también el gesto de desarmar la memoria.
(Chantal Maillard: “Solo lo que tiembla vive”).
El vacío no es ausencia.
Es presencia suspendida.
Lo latente es lo que aún no se ha dicho,
pero puede decirse.
(Glissant: “La opacidad es el derecho a no ser reducido”).
Lo visible se desborda,
y el gesto se convierte en lengua.
La biblioteca no contiene,
sino que libera.
Pliegue VII. Desplazamiento
En este muro, cada fragmento
lleva el eco de un desplazamiento mayor.
De un exilio,
de una frontera interior.
Los pliegos, alineados,
guardan la memoria de las manos que los tocaron.
Hay algo de temblor,
algo de respiración contenida.
El gesto de montar el mural
es también el gesto de desarmar la memoria.
(Chantal Maillard: “Solo lo que tiembla vive”).

Pliegue VIII. Cartografía del gesto
No se trata de ver, sino de seguir el movimiento.
De percibir cómo el cuerpo
inscribe pensamiento en el espacio.
La cartografía del gesto
no representa:
acontece.
Cada hoja,
cada pliegue,
cada numeración,
es una latencia encarnada.
Un intento de recordar
que pensar también es tocar.
No se trata de ver, sino de seguir el movimiento.
De percibir cómo el cuerpo
inscribe pensamiento en el espacio.
La cartografía del gesto
no representa:
acontece.
Cada hoja,
cada pliegue,
cada numeración,
es una latencia encarnada.
Un intento de recordar
que pensar también es tocar.

Pliegue IX. Epílogo
Esta biblioteca vacía
se llena cuando la tocamos.
Cuando la desplazamos.
Cuando le damos cuerpo.
El vacío no es el final.
Es el intervalo donde nace el sentido.
(“Fer visible l’invisible”, diría Brossa).
Y en esa visibilidad latente,
el libro vuelve a ser lo que siempre fue:
una forma de respirar juntos.
Pliegue X. El error como lenguaje compartido
sobre lo que excede el control.
y allí escribir que el proceso técnico
(scripts, desorden de imágenes, repetición, desajustes)
no fue fallo, sino materia viva, una conversación
entre dos inteligencias que se tantean y se escuchan.
El gesto de haber reproducido
una biblioteca casi a su tamaño real
—con la mediación de una IA— a
bre una pregunta sobre la escala, el cuerpo y la traducción:
qué puede un algoritmo, y qué sólo puede la mano.
el error como pliegue productivo,
los equívocos entre lenguajes humano-máquina
Esta biblioteca vacía
se llena cuando la tocamos.
Cuando la desplazamos.
Cuando le damos cuerpo.
El vacío no es el final.
Es el intervalo donde nace el sentido.
(“Fer visible l’invisible”, diría Brossa).
Y en esa visibilidad latente,
el libro vuelve a ser lo que siempre fue:
una forma de respirar juntos.
Pliegue X. El error como lenguaje compartido
sobre lo que excede el control.
y allí escribir que el proceso técnico
(scripts, desorden de imágenes, repetición, desajustes)
no fue fallo, sino materia viva, una conversación
entre dos inteligencias que se tantean y se escuchan.
El gesto de haber reproducido
una biblioteca casi a su tamaño real
—con la mediación de una IA— a
bre una pregunta sobre la escala, el cuerpo y la traducción:
qué puede un algoritmo, y qué sólo puede la mano.
el error como pliegue productivo,
los equívocos entre lenguajes humano-máquina

mediando la ausencia.
—libro-mural—
[archivo-ruina]
Barcelona, España
2023
el-muro-desvincula
la-medianera-continúa
el-muro-cierra
la-medianera-está-entre
(nos)otros
el-muro-límite
la-medianera-permeabilidad
la-arquitectura-moderna
derriba
la-medianera
en-favor
de-levantar-muros
no-se-inauguran-medianeras
se-inauguran-muros
que-abolieron-medianeras
muros-control
medianeras-diálogo
límite-permiable
[archivo-ruina]
Barcelona, España
2023
el-muro-desvincula
la-medianera-continúa
el-muro-cierra
la-medianera-está-entre
(nos)otros
el-muro-límite
la-medianera-permeabilidad
la-arquitectura-moderna
derriba
la-medianera
en-favor
de-levantar-muros
no-se-inauguran-medianeras
se-inauguran-muros
que-abolieron-medianeras
muros-control
medianeras-diálogo
límite-permiable

la casa en la intemperie.
—libro-mural—
[archivo-ruina]
hacienda la trinidad
galeria carmen araujo
Caracas, Venezuela 2022
la-casa-en-la-intemperie
la-imagen-en-la-intemperie
deslave
tragedia-vargas 1999
venezuela
la naturaleza
retoma su cause
el-rio-se-desborda
no-se-contiene
se-lleva-todo
maletín — matarile
[las llaves de la memoria]
volver a casa
los niños cantan:
¿dónde están las llaves?
matarile rile ron
¿dónde están las llaves?
matarile rile ron
en el fondo del mar
matarile rile ron
¿quién la irá a buscar?
matarile rile ron
palabras-encriptadas
mezcla-entre
sefardí-andalusí -romance
muerte-en-el-viaje
las-historias-se-entrecruzan
naturaleza-humana
se-desplaza
migración-forzada
ilusión-volver-a-casa
expulsión-sefardí
península-Ibérica
se-llevabaron-las-llaves
ilusión-volver-a-casa
mi-papá-guardó-las-llaves
en-este-maletín
tragedia-de-Vargas
ilusión-volver-a-casa
muchos-venezolanos
hemos-migrado
nos-hemos-llevado-las-llaves
ilusión-volver-a-casa
[archivo-ruina]
hacienda la trinidad
galeria carmen araujo
Caracas, Venezuela 2022
la-casa-en-la-intemperie
la-imagen-en-la-intemperie
deslave
tragedia-vargas 1999
venezuela
la naturaleza
retoma su cause
el-rio-se-desborda
no-se-contiene
se-lleva-todo
maletín — matarile
[las llaves de la memoria]
volver a casa
los niños cantan:
¿dónde están las llaves?
matarile rile ron
¿dónde están las llaves?
matarile rile ron
en el fondo del mar
matarile rile ron
¿quién la irá a buscar?
matarile rile ron
palabras-encriptadas
mezcla-entre
sefardí-andalusí -romance
muerte-en-el-viaje
las-historias-se-entrecruzan
naturaleza-humana
se-desplaza
migración-forzada
ilusión-volver-a-casa
expulsión-sefardí
península-Ibérica
se-llevabaron-las-llaves
ilusión-volver-a-casa
mi-papá-guardó-las-llaves
en-este-maletín
tragedia-de-Vargas
ilusión-volver-a-casa
muchos-venezolanos
hemos-migrado
nos-hemos-llevado-las-llaves
ilusión-volver-a-casa

Vacío-latente: biblioteca-archivo-ruina
Fundació Joan Brossa, 2025
serie libro-mural
cartografía del gesto
preformance-de-una-página-impresa.
Pliegue I. Biblioteca / ruina / respiración
Una biblioteca que permanece vacía
es la señal de un mundo que ha perdido lo tangible.
El libro, antes cuerpo de conocimiento,
ahora se disuelve en pantallas,
en memorias de nube,
en la ilusión de la accesibilidad total.
Pero aquí, en esta sala blanca,
la biblioteca late.
Vacía, pero viva.
Como un pulmón en pausa.
Vacío latente:
un espacio que contiene la posibilidad del gesto,
del aire que aún no se ha exhalado.
(Bachelard diría que las casas respiran.
Esta biblioteca respira en silencio,
esperando una nueva forma de habitar).
Pliegue II. El gesto de mover lo fijo
Aquí no hay libros que se leen:
hay páginas que se mueven.
Lo único que queda es moverla,
sacudirla,
alterar su quietud.
Lo que estaba arriba
ya no está arriba.
Lo que estaba abajo
ya no pertenece al suelo.
El orden se fragmenta,
y en ese desplazamiento
aparece una poética del espacio.
(És mou el que estava fix.
El gest és l’acte de tornar a sentir amb les mans.)
No se trata de reproducir,
sino de reactivar.
De permitir que el archivo
se desborde en acción.
cartografía del gesto
preformance-de-una-página-impresa.
Pliegue I. Biblioteca / ruina / respiración
Una biblioteca que permanece vacía
es la señal de un mundo que ha perdido lo tangible.
El libro, antes cuerpo de conocimiento,
ahora se disuelve en pantallas,
en memorias de nube,
en la ilusión de la accesibilidad total.
Pero aquí, en esta sala blanca,
la biblioteca late.
Vacía, pero viva.
Como un pulmón en pausa.
Vacío latente:
un espacio que contiene la posibilidad del gesto,
del aire que aún no se ha exhalado.
(Bachelard diría que las casas respiran.
Esta biblioteca respira en silencio,
esperando una nueva forma de habitar).
Pliegue II. El gesto de mover lo fijo
Aquí no hay libros que se leen:
hay páginas que se mueven.
Lo único que queda es moverla,
sacudirla,
alterar su quietud.
Lo que estaba arriba
ya no está arriba.
Lo que estaba abajo
ya no pertenece al suelo.
El orden se fragmenta,
y en ese desplazamiento
aparece una poética del espacio.
(És mou el que estava fix.
El gest és l’acte de tornar a sentir amb les mans.)
No se trata de reproducir,
sino de reactivar.
De permitir que el archivo
se desborde en acción.

crónica-cronica

tender sentidos.
—libro-mural—
[archivo-ruina]
(casa-precariedad)
propiciar diálogos
sistema activar
fragilidad
inacabada
se escapa
olvido memoria
sobrevivencia
antimonumento
conexiones
archivo abierto
proximidad
desvelamiento abrir
testimonio
poner en tensión
volver a casa
[archivo-ruina]
(casa-precariedad)
propiciar diálogos
sistema activar
fragilidad
inacabada
se escapa
olvido memoria
sobrevivencia
antimonumento
conexiones
archivo abierto
proximidad
desvelamiento abrir
testimonio
poner en tensión
volver a casa

libro-mural.
[archivo-ruina]
el-libro
recuerdos
fragmentados
lectura-íntima
páginas móviles
dispositivo memoria
fragmento
al hacerse público
se manifiesta
la imagen
se hace mural
el-libro
recuerdos
fragmentados
lectura-íntima
páginas móviles
dispositivo memoria
fragmento
al hacerse público
se manifiesta
la imagen
se hace mural

la casa en la intemperie.
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